viernes, 13 de mayo de 2016

EL QUEHACER DE LA ENFERMERÍA ONCOLÓGICA EN EL INCÁN

Ciento sesenta  enfermeras y treinta y siete enfermeros cuidan a los pacientes en el Instituto Nacional del Cáncer. En su mayoría son licenciados universitarios. Con manos a la obra en este hospital y otros servicios, se han hecho enfermeros oncológicos, especialistas en una práctica profesional que  aún  no cuenta con fuentes de formación de posgrado en el país.  En este  diálogo,  la Licenciada Susana Díaz, Jefa del Departamento de Enfermería del INCAN,  pasa revista  a las particularidades del trabajo.  




¿Qué particularidades tiene trabajar con pacientes con cáncer?

Lic. Susana Díaz
Como la enfermería oncológica es una especialidad, el trabajo tiene muchas diferencias con la atención a personas con otras patologías.

Las particularidades tienen que ver con el tipo de tratamiento que recibe el paciente con cáncer: cirugía, quimioterapia, radioterapia.  Esto requiere enfermeros especializados que conozcan el manejo.

¿Qué ejemplos podría darnos?

Un ejemplo es que el personal de enfermería  que maneja la quimioterapia está expuesto a un riesgo y tiene un protocolo de bioseguridad que cumplir. Al manejar drogas citostáticas, un enfermero debe usar barreras de protección y saber cómo protegerse pues  el medicamento está en el ambiente, es volátil y puede ser absorbido por la piel del profesional.  

Otro ejemplo son las colostomías. Un paciente ostomizado y su familia requieren mucha educación; este proceso de educación tiene que llevarse a cabo mientras el paciente esté hospitalizado de modo a que sea autónomo en su casa. Es imposible envíale a casa sin educarle.

La braquiterapia –una forma de Radioterapia- es un tratamiento muy complejo  en donde el personal de enfermería está constantemente apoyando al personal médico. Ahí tenemos dos  recursos humanos en cada procedimiento;  uno que está afuera  de la sala blindada observando el monitor y  otro  que ingresa a ella. Se turnan en la función para minimizar el riesgo de las radiaciones.

¿Cómo está formado el Departamento de Enfermería del INCAN?

Este departamento está organizado con una jefatura general de enfermería, enfermeras jefas de servicios, enfermeras asistenciales y coordinadoras de turno. 

Contamos con ciento sesenta  enfermeras y treinta y siete enfermeros. En términos de formación académica ciento cuarenta y cinco son licenciados/as, treinta y cuatro auxiliares y veintiocho técnicos.  

Cada jefa de área soluciona la mayor parte de los problemas en su departamento quincenalmente
realizamos una reunión de jefas de servicio donde si hay problemas que no puedan resolver lo hacen esta instancia

 El trabajo está distribuido en seis turnos: de  mañana de 7 a 13 horas, de tarde 13 a 19, de noche de 19 a 7 de la mañana; guardias cada tres noches y  fin de semana sábados y domingos de 7  a 19 horas.

¿Son suficientes los recursos humanos para el volumen de trabajo del hospital?

 Estamos con déficit de recursos humanos de enfermería , pero está encaminado el pedido de más personal al Ministerio de Salud.

El trabajo ha aumentado. Por ejemplo, en  el área de quimioterapia atendemos a  24 pacientes; en el hospital día  aumentó el número de sillones de 24 a 36; por tanto se duplicó la atención diaria de pacientes. Actualmente atendemos entre  50  a 55 personas por día, lo que implica un mayor trabajo del personal de enfermería.  Contamos con bombas infusoras que nos facilitan el conteo de medicamento que recibe el paciente; sabemos cuánto va a tardar y planificamos otros pacientes y es mucho mejor la administración.

¿Cómo preparan a los nuevos enfermeros del hospital?

Cuando ingresa nuevo personal hacemos  cursos de inducción de una semana sobre los
procedimientos de enfermería más utilizados en la institución, la jefa de Docencia organiza eso. Aún no hay instancias académicas fuera del hospital donde el profesional pueda entrenarse en enfermería oncológica.

Un desafío es que el personal pueda  cubrir todas las áreas conocer un poco de todo para poder mover de servicio una vez al año para que manejen todas las especialidades porque es diferente tener la teoría que la práctica.

¿Cuáles han sido las capacitaciones realizadas en el hospital este año?

 El área de docencia tiene establecido un cronograma de capacitaciones anuales. Los temas más recurrentes son manejo de quimioterapia y de ostomías. Recientemente hemos capacitado al personal de UCIPO en el manejo de nuevos equipos respiradores. Este año también hemos tenido una capacitación sobre visualizador de venas y  organizamos la  Jornada de Instrumentación Quirúrgica donde nos capacitamos sobre control de calidad de la esterilización, suturas mecánicas, cirugía bariátrica y terapia infusional segura  y hemos capacitado al personal en uso del nuevo
equipo de campana laminar y en el manejo de pacientes diabéticos en el área de oncología quirúrgica, especialmente en lo que refiere al manejo de la glicemia.

¿Qué proyectos tiene el Departamento de Enfermería?
En este momento está en proyecto la formación de un consultorio de ostomías con un recurso  humano de enfermería que se ocupe específicamente de ese tipo de pacientes. Es un proyecto que va a depender de la disponibilidad de nuevos  recursos humanos. Contamos con una enfermera que hizo la especialidad del manejo de ostomías , actualmente ocupa otras funciones pero está permanentemente enseñando a otros.

Estamos en tratativas con la Universidad Nacional  para crear un curso posgrado de especialización
en enfermería oncológica.

 

A nivel humano ¿cómo es este trabajo?

 El personal de enfermería es el que está mucho más tiempo en la cabecera del paciente por lo tanto tiene muchos desafíos y más a nivel humano. Cuando uno trabaja con pacientes con cáncer desde que el paciente acaba de recibir la noticia de que tiene la enfermedad comienza un camino de difícil para la persona y sus familiares y la enfermera lo vive muy de cerca y más aún una vez que comienza el tratamiento.   La enfermera tiene que tratar de tener una empatía con el paciente, ser también un poco un poco madre, sicóloga. Siempre vemos la parte humana le solicitamos al
personal que se ponga  en la piel del paciente.  Que piensen si nosotros mismas tuviéramos cáncer cómo querríamos que se nos atienda.

Es mucho el dolor físico  y sicológico del paciente con el que uno trata todos los días. Sería bueno que el personal del enfermería cuente con un apoyo sicológico. De hecho, en algunas secciones lo tienen. El departamento de Cuidados Paliativos es un servicio muy bien organizado y el personal tiene terapia sicológica grupal una vez al año, se reúnen fuera de la institución y esto da muy buenos resultados.  . También oncología pediátrica es un  servicio donde se convive permanentemente con el dolor de las familias porque las mamas y papas se sienten impotentes. La experiencia en pediatría es muy particular,  hubo casos en que el personal   fue elegido padrino de bautismo o confirmación  de los niños.  

¿Educar al paciente es parte del trabajo?



Eso es importantísimo porque uno a veces viene, se opera, se le explica pero es diferente cuando
tiene su ostomía o su traqueostomía, entonces la educación es un factor preponderante.

El idioma guaraní es una de nuestras herramientas para educar. La mayoría de nuestros pacientes viene del interior del país y habla  guaraní. Las enfermeras  le  explican las cosas relativas al cuidado de su salud al paciente a y a veces traduce la información del médico al guaraní o usa figuras, gestos, cada una se ingenia con una estrategia para educar, esto se aprende con el tiempo.